23 enero 2026
El cicloturismo está redefiniendo la forma de viajar, promoviendo un modelo basado en la calma, la conexión con el territorio y la vivencia de experiencias auténticas lejos del turismo masificado. Analizar quién es el cicloturista y cómo planifica sus viajes resulta fundamental para poner en valor el territorio y generar un impacto positivo en las comunidades locales, convirtiendo cada ruta en una experiencia que trasciende el propio recorrido.
Un cicloturista es una persona que viaja en bicicleta con el objetivo de descubrir un territorio de forma activa, sostenible y conectada con el entorno. De forma general, el perfil del cicloturista se caracteriza por:
Este perfil convierte al cicloturista en un viajero estratégico para los destinos que apuestan por un modelo turístico responsable, con mayor impacto económico local y una relación más directa con el territorio.

En el contexto de la Comunidad de Madrid, el cicloturista responde a un perfil cada vez más consolidado, vinculado a la proximidad geográfica, la diversidad del territorio y la facilidad para combinar entornos en un mismo viaje.
El cicloturista que recorre la Comunidad de Madrid se sitúa mayoritariamente en una franja de edad adulta, entre los 30 y 55 años, aunque el destino resulta también atractivo para jóvenes activos, familias y viajeros sénior.
Es habitual que se trate de residentes en la propia comunidad o en territorios cercanos, lo que favorece escapadas de corta y media duración, así como viajes recurrentes a lo largo del año.
Los intereses del cicloturista en Madrid están estrechamente ligados a:
Este perfil valora especialmente la señalización, la seguridad, la conectividad de las rutas y la disponibilidad de servicios adaptados al cicloturismo.
El cicloturista presenta un nivel adquisitivo medio-alto, con una clara predisposición a invertir en alojamiento, restauración y servicios locales a lo largo del recorrido.
En el caso de la Comunidad de Madrid, este comportamiento contribuye a la distribución del gasto turístico entre distintos municipios, impulsa la desestacionalización y refuerza la economía local, especialmente en entornos rurales y periurbanos.
En la Comunidad de Madrid, el cicloturista elige sus destinos en función de la calidad de la experiencia y de la conexión real con el territorio. Las principales motivaciones para elegir un destino cicloturista son:

El cicloturista presenta una capacidad de gasto medio-alta, vinculada principalmente al consumo de servicios locales a lo largo de su recorrido. En la Comunidad de Madrid, el gasto del cicloturista se dirige principalmente a:
Gracias a la cercanía entre destinos y a la posibilidad de realizar escapadas durante todo el año, este perfil contribuye a la desestacionalización turística y al fortalecimiento de la economía local.
A la hora de planificar una ruta, el cicloturista prioriza aquellos factores que garantizan una experiencia segura, cómoda y alineada con su forma de viajar. Los principales aspectos que valora un cicloturista son:
En la Comunidad de Madrid, la diversidad del territorio permite responder a estas expectativas mediante rutas bien estructuradas y conectadas entre sí.

El cicloturismo representa una oportunidad estratégica para avanzar hacia un modelo turístico más sostenible, equilibrado y conectado con el territorio. Conocer el perfil del cicloturista, sus motivaciones, hábitos de consumo y criterios a la hora de planificar rutas permite diseñar destinos mejor preparados, capaces de generar valor económico y social de forma distribuida.
En CiclaMadrid, conectamos la diversidad paisajística, la cercanía entre municipios y el desarrollo de una red de rutas adaptadas para posicionar al cicloturismo como un motor para la desestacionalización y la dinamización de entornos rurales y periurbanos.